lunes, 23 de octubre de 2006

Versión original



Nunca he sido un especial amante del cine, hasta vergüenza me da el confesar que la película que más he visto ha sido “Fuga de alcatraz”, donde aún a la cuarta vez que la vi, pensaba que los guardias encontrarían a los que intentaban la libertad.
Pero como todo se trasforma, he evolucionado algo y ahora creo ser un buen simpatizante del cine, al menos .

Y agradezco a los japoneses, supongo y corregirme en caso necesario, que dimos el salto del VHS al “de-uve-de” hace varios años donde hemos podido elegir en que lengua preferimos escuchar la película en cuestión. Tengo una nueva, es alemana y me plantee si escucharla en el idioma original que no entiendo nada o en “español”, a ver que tal.
Vi el trailer en castellano y fue un desastre, era como ver los Teletubbies o Los Simpsons junto a las voces de Bart y Lisa.

Los españoles están acostumbrados a ver películas traducidas lo que ya es malo en si, súmese a ello que la calidad es bastante triste… perdonadme pero es innegable.
Tengo la sensación que son solo 10 personas entre actores y actrices que participan en la traducción. A todos les siento la misma voz,lo que es peor con escasa y nula emoción cuando es imprescindible.

Tengo triple influencia para tener esta sensación. Uno, en Chile las películas si se ven en versión original, salvo las de niños por lógica. Dos las escasas traducciones son de calidad. Tres, he escuchado el acento latino por casi treinta años.

Agradezco que existan un par de cines en Barcelona que exhiben las películas en el idioma original y estoy convencido que siempre será mejor que en “español”, sea en alemán, hebreo, chino o sueco.

La “peli” alemana, la vi en alemán y las británicas en inglés.

Debe que ser que aún no logro aceptar que Anthony Hopkins diga “venga tío”.

martes, 17 de octubre de 2006

Identifíquese!

A pesar de que tuve que tomarme 4 fotos de color para mi nuevo permiso de residencia español ,la foto aparece en blanco y negro finalmente, como las fotocopias nada más .Distinto a los permisos de identificación españoles que aparecen con todos y cada uno de sus colores.
Soy un extranjero sin color y aunque mi documento de identificación aún aparece con una X delante, puedo estar en España sin inquietud hasta abril del 2008.

Me conecto vía Wifi ( lease güifi para que te entiendan) desde la biblioteca hoy. Al iniciar sesión se me pide el número de carnet de biblioteca y mi número de identificación ( NIE , para extranjeros o DNI para españoles) “curiosamente” no me lo acepta y debo ir al mesón de información para corregir el impas. Me inventan un número sin la famosa X y así poder entrar al sistema como cualquier vecino español.

Hasta me había peinado para lo foto carnet, me puse mi mejor perfume, pensando que al menos en la renovación de mi permiso de residencia y aún resignado a conservar la X , si pensando al menos en salir en una foto de color con sonrisa y todo.

Sigo en blanco y negro y con la X.

Como para que no me confundan.

miércoles, 4 de octubre de 2006

Auto-exilio


Mirando por la ventana de mi piso de alquiler en Barcelona, intento sentir adonde está el atlántico, dirigiendo mi vista al lugar donde nací. Mi número de carnet español comienza con x como todos los extranjeros. A veces una x pequeña, otras una X con mayúsculas.
Soy un auto-exiliado en tierras extrañas y comienzo el atardecer cuando en Chile recién es mediodía . La tranquilidad de esta tarde me permite pensar que estaran haciendo mis amigos en Chile, con quien juega el Colo-Colo este fin de semana, que pasa con la Cecilia Bolocco, que vejete irá este año al festival de viña y si de una buena vez funciona el transantiago. Es cierto, los auto-exiliados pueden regresar cuando deseen, pero ya estoy acostumbrado a esta sensación y mi temor a dejar España es más intenso que el de querer regresar a Chile. Muchas veces intento creer que en Chile se vive en democracia, pero cada día que paso aquí me doy cuenta que se vive aún en dictadura, no en una dictadura política, en la dictadura de vivir con lo justo, en la dictadura de juntar dinero para comprarme zapatos , en la dictadura de no poder viajar, de comprar el bono consulta nivel 3 para ver al doctor , de tener que correr para alcanzar el autobús, de hacer filas para pagar el agua y la luz, de tener que ir solo los miércoles al cine.
Ser auto-exiliado quizás sea más difícil que serlo políticamente, incluye la decisión personal . Solo estoy a 800 € y 13 horas de mi país , de comenzar una vida nueva. De abrir mis cajas con recuerdos, de redactar un nuevo curriculum y de que mi número de carnet comience sin la X.
Demoré 3 años en atreverme a dejar Chile, no se cuanto tiempo pase en atreverme a dejar España.