Barcelona :¿qué pasa con tu gente?

Debo esperar abajo, no me hace subir, he llegado de improviso. No me hace entrar al departamento.
La semana pasada a esas dos chicas y a aquel chico me los presentaron, yo recuerdo incluso sus nombres, así me lo enseñaron. Pero al verme ellas mismas me dan la espalda. Y no me siento ofendido, incluso lo agradezco.
No contesto el teléfono, prefiero no hablar. No es para mi.
No conozco el nombre de ninguno de mis vecinos y a pesar de que reclaman por el desorden del patio, ellos mismos tiran basura. No tengo idea quienes son. Ellos no saben quien soy.
Pasa tanta gente por mi vista, la misma gente muchas veces y no se nada de ellos.
Mis anteriores compañeros me saludan, pero no paran de caminar.
No contesta mis mensajes, a pesar de que cenamos juntos hace seis meses.
Prefiero no saludarlo y hago como que no lo ví.
Barcelona es una cuidad fantástica , cosmopolita y multicultural, nadie podría negarlo y el vivir aquí es muy enriquecedor. ¿Si?
Barcelona :¿ Qué pasa con tu gente?
Hoy me han dicho que tengo principios y valores y hace bastante tiempo no escuchaba aquello, me agrado, pero también comprendí que está cuidad acelerada nos hace cambiar, nos hace temer a la gente, a cuestionarla, a ser pocos empáticos y a valorar las cosas superficiales más que las esenciales. A entrar en un sistema que humanamente no queremos, no nos acomoda, pero al que también nos cansa luchar.
Después de casi cinco años, es momento de respirar profundo. Reflexionar y pensar hacia donde va mi andar.
















