miércoles, 19 de diciembre de 2007

Mi navidad

Ciento treinta euros (el 75 por ciento de un sueldo básico en Chile) es la media de lo que gastan los residentes en España en la lotería de Navidad. Los premios como podrá usted imaginar son millonarios a extremo, pero aún más que eso, el comprar un billete para la lotería de navidad es una tradición ineludible para estas fechas.
Es curioso que aún haya gente que se queje de la falta de motivos religiosos, del verdadero “sentido” de la navidad. Que existe mucho materialismo y pensamientos dramáticos como esos.
No nos engañemos, la navidad no es una fiesta religiosa, ni tampoco el momento para celebrar el nacimiento de Cristo. Por dos grandes motivos. Casi nadie relaciona la navidad con el nacimiento de Jesús, y dos: Cristo tampoco nació en estas fechas. La fecha fue inventada por la iglesia romana en tiempos de Constantino para inducir a los “paganos” a la fe cristiana.
Debieran llamarse fiestas familiares, de intercambios de regalos o simplemente como ya la llaman algunos y creo que es el nombre más correcto “fiestas de fin de año”.
Personalmente hace diez años dejé de celebrar la navidad. Me confieso cristiano y creo que esta fecha, “la navidad” es una ofensa a Cristo. La vivo como un día normal que incluso preferiría trabajarlo.
Así me pagan doble.