miércoles, 22 de julio de 2015

¡Ya no soporto más los pollos inflados!

Me confieso: ¡Ya no soporto más los pollos inflados! Esos que vienen cortados a cuartos en una bandejita guay, bien selladitos y con la musiquita del Mercadona de fondo.

En mi último viaje a Marruecos me he reencontrado con los pollos y gallinas de verdad.  En el mercado de Casablanca los eliges vivos, les guiñas el ojo y te los llevas para casa.  Son más fibrados  y menos inflados que sus hermanos europeos encarcelados y hormonados.

Chicos y chicas, les tengo un “tips” : dejad de comprar pollitos con papel film y  atreverse con la carnicería del barrio de los marroquíes.  De esas del  Raval.  Que no pasa nada, que yo compró allí y sigo vivo.  Siguen normativa sanitaria.

Es cierto que podrás comprar buenos pollos de campo en cualquier mercado de Barcelona, aunque al triple de precio que los de las bandejitas.  En la carnicería Halal hay buenos precios. 
 ¿Sabias que incluso en el mercabarna, el principal mercado de Barcelona hay sacrificios Halal ? Los pollos siguen esta ordenanza  y creedme que saben mejor que los pollos cristianos de nuestros hermosos y brillantes  supermercados.

Te lo digo yo que soy cristiano.




Pollo de campo con salvia y romero, albaricoques y polenta grillada.